jueves, 28 de agosto de 2008

LA ÚLTIMA EMBOSCADA A ELIGIO CEDEÑO

La escena ocurrió el pasado
martes 10 de junio de 2008. Ese día, Eligio Cedeño, que lleva detenido
ilegalmente casi 500 días, está en el umbral de la decisión que lo
liberará de las falsas acusaciones formuladas en su contra. Desde el 8
de febrero de 2007, cuando se presentó de forma voluntaria a la sede de
la DISIP y fue detenido, ha tenido lugar un proceso que debe formar
parte, sin lugar a dudas, de los mayores escándalos cometidos por
funcionarios del Poder Judicial, en los últimos años. Se necesitarían
páginas y páginas para resumir todas las violaciones, maniobras y
oscuros movimientos que han tramado y ejecutado fiscales y jueces. De
ello trata el relato que se intenta en estas páginas. Pero volvamos a lo
ocurrido ese fatídico martes 10 de julio de 2008.

Luego de una larga e intensa
lucha, Eligio Cedeño y sus abogados lograron que el pasado XX de mayo se
diese inicio al juicio que, por derecho, le correspondía. Por más de 70
días de audiencias, donde se escucharon distintos testimonios y se
revisaron más de 300 pruebas documentales, se había cumplido el
recorrido que la ley ordena cumplir en cada juicio: el período
probatorio. La ley es clara e inequívoca al respecto: una vez que este
proceso finaliza, el tribunal debe producir una sentencia.


¿Había terminado esa parte
específica del proceso? Sí, había terminado. El día jueves 5 de junio,
la juez que lleva el caso, GABRIELA SALAZAR, había señalado a las
fiscales del caso, LUISA FAYAD y LISETTE RODRÍGUEZ, que debían volver el
lunes 9 de junio, preparadas para cumplir con la etapa de conclusiones,
en la que todos los actores del juicio debe exponer la suya.


¿Qué ocurrió ese lunes 9 de
junio de 2008? Que sólo se presentó una de las fiscales, Luisa Fayad,
quien expuso que NO ESTABA PREPARADA. La juez insistió en que debían
realizarse las conclusiones, que esto había sido advertido previamente.
La fiscal FAYAD se puso a llorar y vinculó su falta de cumplimiento, en
el hecho de que días antes había sido sometida a una operación. ¿Qué
hizo la juez SALAZAR ante esta escena? Le concedió un día más a la
Fiscalía para que presentara sus conclusiones.


Ambas fiscales, FAYAD y
RODRÍGUEZ, se comprometieron a presentarse al día siguiente, martes 10
de junio, a las 9 de la mañana, A DAR CUMPLIMIENTO CON LA PRESENTACIÓN
DE SUS CONCLUSIONES.


¿Qué ocurrió? ¿Cumplieron el
compromiso? A LAS 2 DE LA TARDE DE ESE DÍA, RECUSARON A LA JUEZ, con un
triple objetivo:


Volver a retardar el proceso que
se sigue a Eligio Cedeño.


Evitar la sentencia que era
inminente.


Anular el juicio que había
tenido lugar.


Por primera vez en la historia
de Venezuela, el abuso de funcionarios en contra de un ciudadano
indefenso frente a la violación de la ley, alcanza semejante magnitud.
Por su parte, la juez SALAZAR, en vez de proceder con la etapa de las
conclusiones, envía un escrito con la recusación a la Sala 8 de
Apelaciones, quien rechaza la recusación. Ante esto, la juez SALAZAR
convoca entonces la audiencia para el miércoles 11 de junio. ¿Será
entonces que Eligio Cedeño está a punto de lograr que su juicio ingrese
en la etapa de las conclusiones?


Como si fuese un historia de
terror: repentinamente, el mismo martes 10 de junio, una solicitud de
avocamiento que había permanecido dormida desde el pasado mes de
noviembre, despierta en el Tribunal Supremo de Justicia. JUSTO EN EL
MOMENTO EN QUE EL JUICIO ESTABA POR CONCLUIR, LA SALA PENAL LA ADMITE DE
MODO SORPRESIVO. ¿La consecuencia de esta decisión? QUEDAN ANULADOS
TODOS LOS AVANCES Y SE OBLIGA A DAR COMIENZO A UN NUEVO PROCESO, UNA VEZ
MÁS